Consumo de la casa

Cómo medir de verdad lo que consume cada aparato de tu casa

Dejar de estimar y empezar a medir cambia la lista de sospechosos casi siempre.

Por Miguel Rosas Granados· Revisada el 7 de octubre de 2026 · 9 min de lectura


Todas las tablas de consumo de electrodomésticos, incluida la de esta web, son valores típicos. Sirven para hacerse una idea y para decidir dónde mirar, pero el consumo real de tu casa lo tienes tú y se puede medir. Hay tres formas, de gratis a cara, y cada una responde a una pregunta distinta.

1. El contador: gratis y ya lo tienes

Mide la casa entera y no cuesta nada. Dos pruebas muy reveladoras:

Consumo de un día. Apunta la lectura de energía activa total y la hora. Vuelve 24 horas después y resta. Eso es lo que gasta tu casa en un día completo. Repítelo un día laborable y un día que estéis fuera y tendrás tu suelo y tu techo.

Consumo en reposo. Una noche, con todo apagado, mira la potencia instantánea del contador. Lo que marque es lo que tu casa gasta sin que nadie la use. Multiplicado por 24 y por 365 te dice lo que cuesta al año. Si quieres localizar de dónde viene, baja diferenciales del cuadro uno a uno y observa cómo cambia el número.

El detalle completo de cómo manejarlo está encómo leer el contador de la luz.

2. El medidor de enchufe: 10-20 € y es el que más enseña

Un aparato que se pone entre la toma de corriente y el aparato a medir. Muestra vatios instantáneos y acumula kWh. Es la herramienta clave, porque responde a la pregunta concreta: ¿cuánto gasta esto?

Cómo usarlo bien:

  • Déjalo puesto una semana entera en los aparatos que arrancan y paran, como el frigorífico, el congelador o el deshumidificador. Un vistazo instantáneo a un frigorífico puede darte 0 W (compresor parado) o 120 W (compresor en marcha), y ninguno de los dos números sirve. Lo que sirve es el acumulado de siete días dividido entre siete.
  • Para aparatos de ciclo, mide un ciclo completo. Una lavadora, un lavavajillas o un horno: pon el contador a cero, haz el programa y lee el total. Ahí tienes el kWh real de tu aparato con tu programa habitual, que es mucho mejor dato que cualquier etiqueta.
  • Mide también el reposo. Deja el aparato apagado pero enchufado una noche y mira cuánto ha acumulado.
  • Comprueba el límite de potencia del medidor antes de enchufar un horno, una vitrocerámica o un calefactor grande. Suelen aguantar hasta 3.680 W, pero no todos.

Lo que no puede medir: lo que está conectado directamente a la instalación sin enchufe. Placa de inducción, horno empotrado, termo eléctrico, aire acondicionado de split, iluminación. Para esos, hay que ir al cuadro.

3. El monitor de consumo del cuadro: 50-150 €

Una pinza amperimétrica que se instala en el cuadro eléctrico y envía los datos al móvil en tiempo real. Mide la casa entera de forma continua, con resolución de segundos, y algunos modelos permiten varias pinzas para separar circuitos.

Dos ventajas que no dan las otras opciones:

  • Ves los picos. Es la forma de saber si te estás acercando a tu potencia contratada y por culpa de qué combinación de aparatos.
  • Identificas por la forma. Con el gráfico delante se reconocen los patrones: los arranques regulares del frigorífico, la resistencia del termo, el pico corto del microondas. Es la única manera práctica de medir lo que no tiene enchufe.

La instalación en el cuadro la debe hacer alguien que sepa lo que está haciendo. No es un aparato para improvisar.

Lo que no cuesta nada: tu curva horaria

Antes de comprar nada, hay un dato que ya existe y es tuyo: la curva de carga horaria de tu suministro, con lo que consumiste en cada hora de cada día. La guarda tu distribuidora (no tu comercializadora) y está obligada a dártela. Se descarga desde su zona privada, registrándote con el CUPS y los datos del titular.

Con ese archivo puedes hacer lo que ninguna estimación permite: cruzar tus horas reales de consumo con el precio de cada hora y ver dónde se va el dinero de verdad. Es la base para saber si te compensa mover consumo, si una tarifa indexada encaja contigo y cuánto ganarías programando.

Qué suele aparecer cuando se mide

Por experiencia repetida, las sorpresas habituales son casi siempre las mismas:

  • Un congelador viejo en el garaje o el trastero que gasta más que el frigorífico principal, y encima en un sitio caluroso y mal ventilado.
  • El termo eléctrico, que nadie contabiliza porque no se ve ni se oye, y que suele ser el segundo o tercer consumo de la casa.
  • El conjunto de aparatos en reposo, que sumados suelen rondar entre 80 y 150 W permanentes.
  • Que el culpable no era el que se pensaba. Casi siempre se sospecha del aparato más potente y casi siempre el problema está en el que más horas funciona.

Cuando tengas tus números reales, puedes meterlos en las fichas decuánto cuesta usar cada aparato de esta web: el campo de consumo es editable y recalcula el coste con el precio de la luz de hoy.