Consumo de la casa
Cargar el coche eléctrico en casa: potencia, coste y cuánto se ahorra
Es el consumo doméstico más grande que existe y el más fácil de mover a la hora barata.
Por Miguel Rosas Granados· Revisada el 7 de octubre de 2026 · 10 min de lectura
Un coche eléctrico es, con diferencia, el mayor consumidor de electricidad que puede tener una vivienda: puede doblar el consumo anual de la casa entera. También es el más fácil de mover a las horas baratas, porque mientras duermes al coche le da exactamente igual cuándo cargar. Esa combinación lo convierte en el caso con más dinero en juego de toda la casa.
Las tres formas de cargar
- Enchufe doméstico normal (schuko). Alrededor de 2,3 kW, unos 10 A. Añade en torno a 10-15 km de autonomía por hora. Una carga del 20 % al 80 % de una batería de 50 kWh puede llevar 13 o 14 horas. Es la opción de emergencia o para quien hace muy pocos kilómetros, y exige una instalación en buen estado: un enchufe antiguo dando 10 A durante doce horas seguidas se calienta. Nunca con alargadores ni con regletas.
- Punto de recarga monofásico de 7,4 kW. Es el estándar doméstico. Añade unos 35-40 km por hora y carga el coche entero durante la noche sin problema. Requiere normalmente 32 A, instalación dedicada y, en muchos casos, ampliar la potencia contratada.
- Punto trifásico de 11 o 22 kW. Solo si tienes suministro trifásico y el coche admite esa potencia en corriente alterna, cosa que no todos hacen. Para uso doméstico rara vez hace falta: si cargas de noche, 7,4 kW ya sobra.
El número que importa: kWh por 100 km
La capacidad de la batería dice cuánto cabe, no cuánto gastas. Lo que determina tu coste por kilómetro es el consumo:
- Utilitario eléctrico: 14-17 kWh/100 km.
- Compacto o berlina: 16-20 kWh/100 km.
- SUV grande: 20-26 kWh/100 km.
Con 16 kWh/100 km y un precio de 0,10 €/kWh, los 100 km salen por 1,60 €. El mismo recorrido en un gasolina que haga 6,5 L/100 km a 1,60 €/L cuesta 10,40 €. Esa es la diferencia que justifica la compra, y depende enteramente del precio al que cargues.
Las pérdidas que casi nadie cuenta
Entre el contador de tu casa y la batería del coche se pierde energía: el cargador de a bordo convierte corriente alterna en continua con un rendimiento que no es del 100 %, el cable disipa algo y la gestión térmica de la batería consume.
En carga lenta doméstica, lo habitual es perder entre un 10 % y un 15 %. Meter 50 kWh en la batería significa que el contador registra unos 56-58 kWh. Es importante al hacer la cuenta: tu coste real por 100 km es algo mayor que el que sale de multiplicar el consumo del coche por el precio del kWh. Y las pérdidas son mayores cuanto más despacio cargas, porque la electrónica está encendida más tiempo.
Dónde está el ahorro: programar
Aquí está el verdadero argumento de esta guía. Toma un coche que recorre 15.000 km al año a 16 kWh/100 km: son unos 2.400 kWh anuales, más pérdidas, pongamos 2.700 kWh.
- Cargando siempre en el tramo caro, a 0,20 €/kWh: unos 540 € al año.
- Cargando siempre en el tramo barato, a 0,06 €/kWh: unos 162 € al año.
Casi 380 € de diferencia anual por una decisión que se toma una vez y se olvida. No hay ningún electrodoméstico de la casa donde elegir la hora mueva tanto dinero, ni de lejos. Es la razón por la que, si tienes coche eléctrico, programar la carga es la primera medida de ahorro energético del hogar, por encima de cualquier otra.
Dos formas de hacerlo, y en los dos casos mejor que con un enchufe programable externo (que no está pensado para esas potencias durante tantas horas):
- Desde el propio coche, que casi todos permiten fijar ventana horaria de carga.
- Desde el punto de recarga, si es inteligente. Algunos se sincronizan incluso con el precio horario.
Potencia contratada: la trampa
Un cargador de 7,4 kW sumado al resto de la casa puede superar tu potencia contratada y dejarte a oscuras. Hay tres salidas:
- Ampliar la potencia. Funciona, pero se paga todos los días del año aunque solo cargues de noche. Haz la cuenta antes.
- Instalar un modulador de carga. Un sensor en el cuadro que mide el consumo de la casa y baja la potencia del cargador para no pasarse. Es la opción elegante: cargas a tope de madrugada y a menos potencia si alguien enciende el horno. Suele salir más barato que ampliar potencia para siempre.
- Cargar a menos potencia. Limitar el cargador a 3,7 kW ya da unos 20 km por hora, de sobra para una noche entera.
Con placas solares
Si tienes autoconsumo, la combinación es la mejor posible: cada kWh que metes al coche desde tus paneles es un kWh que no compras y que además no se vierte a precio bajo. Algunos cargadores tienen modo solar y solo cargan con el excedente disponible en cada momento.
El inconveniente evidente es que la producción es de día y el coche suele estar fuera. Para quien teletrabaja o tiene el coche en casa entre semana, es donde más rinde una instalación solar.
Antes de instalar
- En un garaje comunitario, la instalación de un punto de recarga individual tiene un procedimiento propio de comunicación a la comunidad. No se necesita autorización de la junta para instalarlo a tu costa en tu plaza, pero sí avisar por los cauces establecidos.
- Instalador autorizado y circuito dedicado. Un punto de recarga lleva su propia línea desde el cuadro, con sus protecciones. No es un enchufe más.
- Comprueba si hay ayudas vigentes para instalación de puntos de recarga en el momento de hacerlo, porque las convocatorias cambian.
Puedes ver lo que cuesta una carga completa con el precio real de hoy en la ficha decuánto cuesta cargar el coche eléctrico, y las horas más baratas del día en horas baratas de hoy.