Factura

Cómo leer el contador de la luz y comprobar tu factura

El contador contesta en treinta segundos preguntas que la factura tarda un mes en responder.

Por Miguel Rosas Granados· Revisada el 7 de octubre de 2026 · 9 min de lectura


El contador es el único testigo neutral que hay entre tú y la compañía. Está en tu edificio, lo puedes consultar cuando quieras y responde en treinta segundos preguntas que de otro modo tardas un mes en resolver: si la factura cuadra, cuánto gasta tu casa en reposo o cuál es el aparato que se te ha disparado.

Qué tienes delante

Prácticamente todos los contadores domésticos en España son digitales y telegestionados: la distribuidora lee las curvas de consumo a distancia, hora a hora, sin que nadie tenga que ir a tu casa. En la carátula verás una pantalla pequeña y uno o dos botones.

La pantalla va rotando entre varias lecturas o las muestra al pulsar el botón. Las que interesan:

  • Energía activa total (kWh). El contador acumulado desde que se instaló el aparato. Es el número que se usa para facturar: la diferencia entre dos lecturas es lo consumido en ese periodo.
  • Energía por periodos. Suele aparecer dividida por tramos horarios, según cómo esté configurado tu contrato.
  • Potencia instantánea (kW). Lo que está pasando ahora mismo por la instalación. Esta es la más útil para diagnosticar.
  • Potencia máxima demandada. El pico más alto registrado en el periodo. Sirve para saber si tu potencia contratada está holgada o justa.
  • Un número largo que no cambia: suele ser el número de serie del aparato o el CUPS, el identificador de tu punto de suministro.

Cómo comprobar si tu factura es real

En la factura, busca el apartado de lecturas. Debe indicar dos valores, el inicial y el final del periodo, y si cada uno es real o estimado. Resta: esa diferencia tiene que coincidir con los kWh facturados.

Luego ve al contador y mira la lectura actual. Si hoy marca menos que la lectura final que te han facturado, algo no cuadra y es motivo de reclamación. Si marca bastante más de lo que tocaría por los días transcurridos, tienes un consumo que no estás viendo.

Medir el consumo de tu casa en un día

Este es el uso más práctico y no cuesta nada:

  1. Apunta la lectura de energía activa total y la hora.
  2. Vuelve 24 horas después y apunta otra vez.
  3. Resta. Eso es lo que consume tu casa en un día completo.

Un hogar español medio se mueve en el entorno de 8 kWh diarios, pero varía muchísimo con la época del año y con si hay calefacción o agua caliente eléctricas. Lo interesante no es el número absoluto, es compararlo contigo mismo: hazlo un día normal y otro un día que estés fuera.

Encontrar el consumo fantasma

La prueba más reveladora que puedes hacer:

  1. Una noche, con todo apagado y nadie usando nada, mira la potencia instantánea del contador.
  2. Lo que marque es lo que tu casa consume sin que la estés usando. Multiplícalo por 24 y por 365 para ver lo que supone al año.
  3. Si el número te sorprende, ve bajando diferenciales del cuadro uno a uno y mira cómo cambia. Eso te dice en qué circuito está el consumo.

Entre frigorífico, router, descodificador, equipo de sonido, cargadores y pequeños aparatos en reposo, una vivienda puede tener fácilmente entre 80 y 150 W permanentes. Son entre 700 y 1.300 kWh al año sin encender nada. Tienes el detalle en la guía deconsumo fantasma.

Comprobar si tu potencia contratada es la correcta

Mira la potencia máxima demandada del contador durante unos meses, sobre todo en invierno, que es cuando más coincidencias hay. Si tu máximo registrado está muy por debajo de lo que tienes contratado, estás pagando capacidad que no usas todos los días del año.

Si está pegado al límite, bajar potencia te dejaría a oscuras en el peor momento. El procedimiento completo está enbajar la potencia contratada.

Tu curva horaria, gratis

Hay un dato que el contador no te enseña pero que existe: tu curva de carga horaria, es decir, cuánto consumiste en cada hora de cada día. La distribuidora la tiene y está obligada a ponértela a disposición. Se consulta en la zona privada de la web de tu distribuidora (no de tu comercializadora), registrándote con el CUPS y los datos del titular.

Con esa curva descargada puedes hacer algo que ninguna estimación consigue: cruzar tus horas de consumo con el precio de cada hora y ver exactamente dónde se te va el dinero. Es la base para decidir si te conviene una tarifa indexada o una fija, y para saber si mover la lavadora de hora te cambiaría algo o no.

Dos advertencias

  • No manipules el contador. Está precintado, es propiedad de la distribuidora y tocarlo es un delito con consecuencias serias, además de peligroso.
  • Si sospechas que mide mal, puedes solicitar una verificación oficial a través de tu comercializadora o del organismo competente de tu comunidad. Si el contador está efectivamente averiado, la revisión no la pagas tú.