Ahorro
Cómo saber si te sobra potencia contratada y cómo bajarla
El ahorro más grande y más olvidado de la factura: cada kW que sobra se paga entero todos los días del año.
Revisada el 12 de agosto de 2026 · 9 min de lectura
De todo lo que se puede hacer para pagar menos luz, este es el que más dinero mueve por menos esfuerzo, y el que menos gente hace. No exige cambiar de hábitos, ni levantarse de madrugada, ni comprar nada: es una llamada de teléfono o un formulario, y el ahorro se repite todos los meses durante años.
Por qué la potencia es dinero garantizado
La potencia contratada es el máximo de kilovatios que puedes tener funcionando a la vez en casa. Se paga por cada kW contratado y por cada día del año, consumas o no consumas. Un mes de vacaciones con todo apagado sigue teniendo término de potencia.
En 2026, cada kW contratado cuesta 28,43 euros al año sin impuestos, o 36,16 euros con el impuesto eléctrico y el IVA aplicados. Ese es el precio regulado, igual para todas las compañías. Traducido a escalones reales:
| Si bajas de | a | Ahorro al año, con impuestos |
|---|---|---|
| 4,60 kW | 3,45 kW | 41,58 € |
| 5,75 kW | 4,60 kW | 41,58 € |
| 6,90 kW | 4,60 kW | 83,16 € |
| 9,20 kW | 5,75 kW | 124,74 € |
Un dato para poner esto en contexto: en una casa de consumo medio, el término de potencia se lleva en torno a la cuarta parte de la factura antes de impuestos. Es la parte que no baja por mucho que apagues luces.
Cuánta tienes contratada ahora
Viene en tu factura, en el apartado de datos del contrato, expresada en kW y normalmente con dos decimales. Desde 2021 aparecen dos potencias, una para punta y llano y otra para valle. Si nunca has tocado nada, lo más probable es que sean iguales, y que el valor venga de cuando se dio de alta la vivienda, que puede ser hace treinta años y con otros electrodomésticos.
Ese es justo el caso típico: instalaciones sobredimensionadas de origen, heredadas de contrato en contrato sin que nadie las haya revisado nunca.
Cuánta necesitas de verdad: dos métodos
El método de la suma
Consiste en pensar en el peor momento posible de un día normal y sumar los vatios de todo lo que puede estar encendido a la vez. No de todo lo que tienes: de lo que puede coincidir. El frigorífico y el router están siempre; el horno y la vitrocerámica sí coinciden en una comida de domingo; la lavadora, si la programas, no tiene por qué coincidir con nada.
A esa suma hay que añadirle un margen de en torno al 20 %, y no es un capricho: los motores y los compresores (frigorífico, lavadora, aire acondicionado) tiran durante un instante bastante más de lo que dicen sus etiquetas al arrancar, y es en esos picos cuando salta el interruptor. La calculadora de potencia hace esta cuenta con los aparatos que marques y te dice el escalón que te toca.
El método empírico
Más rápido y sorprendentemente fiable: ¿cuándo te saltó la luz por última vez? Si llevas años sin que se te vaya la corriente por tener demasiadas cosas encendidas, es que estás lejos del límite y probablemente te sobre al menos un escalón. Si te salta un par de veces al año en momentos identificables (horno más vitro más lavavajillas), estás justo donde debes.
Una variante útil: durante una o dos semanas, enciende a propósito todo lo que enciendes en un día exigente y observa. Si aguanta sin pestañear, tienes margen.
Los escalones habituales en vivienda son 2,30, 3,45, 4,60, 5,75, 6,90, 8,05, 9,20, 10,35 kW. Desde 2021 se puede pedir cualquier valor, pero la mayoría de instalaciones y ofertas siguen moviéndose en estos, y bajar un solo peldaño ya se nota en la factura.
Cuándo conviene no tocar nada
Hay casos en los que apurar la potencia sale caro en incomodidad:
- Coche eléctrico. Un cargador doméstico normal tira de 3,7 kW él solo, y mientras carga la casa sigue funcionando. Aquí conviene pensar en qué periodo cargas: la potencia del periodo valle es muchísimo más barata que la de punta, así que si cargas de madrugada puedes plantearte potencias distintas en cada periodo. Pregúntalo al contratar, porque no todas las combinaciones están permitidas.
- Cocina de inducción de dos o tres zonas simultáneas. Las placas modernas pueden superar los 3 kW ellas solas cuando se usan varias zonas a fondo.
- Calefacción o agua caliente eléctricas. Un termo o unos emisores tienen consumos altos y sostenidos, y suelen coincidir con la hora de más actividad en la casa.
- Bomba de calor o aire acondicionado en varias estancias. Sobre todo el arranque del compresor.
El trámite, paso a paso
- Se pide a tu comercializadora, no a la distribuidora. Por teléfono, por su oficina virtual o por correo. Ella lo tramita con la distribuidora de tu zona.
- Necesitas saber la potencia que quieres. Tenerlo claro antes de llamar evita que te vendan otra cosa.
- Se ejecuta a distancia. Con los contadores digitales actuales, si la nueva potencia está dentro de lo que permite el boletín de tu instalación, se reprograma en remoto y no viene nadie a casa.
- Hay un coste único de derechos de enganche, en torno a 9 euros más IVA, que cobra la distribuidora y aparece en la siguiente factura. Con los ahorros de la tabla de arriba, se recupera en semanas.
- La nueva potencia aparece en la siguiente factura, prorrateada si el cambio cae a mitad de periodo.
El límite importante: solo se puede cambiar la potencia una vez cada 12 meses. Por eso no conviene bajar dos escalones de golpe por si acaso, ni quedarse tan justo que a la primera racha de frío estés rearmando el cuadro a diario. Si dudas entre dos valores, baja al más alto de los dos: seguirás ahorrando y no te quedas atrapado un año.
Qué pasa si te quedas corto
No pasa nada grave, y es reversible en el acto. El limitador que llevan dentro los contadores digitales corta el suministro cuando superas la potencia contratada durante un rato. Se recupera subiendo el interruptor general del cuadro, después de apagar algo. No hay avería, no hay que llamar a nadie y no se rompe ningún aparato.
Lo molesto es la frecuencia. Un corte al año es una anécdota; tres por semana en invierno es inaceptable, y no lo puedes arreglar hasta que pasen los doce meses. Ese es el motivo real para no pasarse de optimista.
Y después
Ajustada la potencia, el siguiente sitio donde hay dinero es la energía: cuánto consumes y a qué hora. Está desarrollado en la guía decómo bajar la factura ordenado por impacto. Y si tus ingresos encajan en los umbrales, conviene comprobar elbono social, que es un descuento directo sobre el importe.
Fuentes
- Término de potencia 2026: Resolución de 18 de diciembre de 2025 de la CNMC (BOE-A-2025-26348) para los peajes y Orden TED/1524/2025 (BOE-A-2025-26705) para los cargos.
- Límite de un cambio de potencia cada doce meses y derechos de enganche: normativa de suministro eléctrico y guía de la CNMC sobre modificación de las condiciones del contrato.