La casa y la energía

Por dónde se escapa el calor de tu casa

Calentar una casa que pierde calor es llenar un cubo agujereado. Primero el cubo.

Revisada el 26 de agosto de 2026 · 9 min de lectura


Antes de elegir sistema de calefacción conviene hacerse otra pregunta: cuánto calor se queda dentro. Calentar una casa que pierde calor por todas partes es llenar un cubo agujereado, y da igual lo eficiente que sea el grifo. La factura de invierno depende más de la envolvente de la vivienda que del aparato que la calienta.

Por dónde se pierde, de mayor a menor

El reparto exacto depende de cada vivienda, pero el orden de magnitud se repite en casi todas las casas españolas de cierta antigüedad:

  • Los cerramientos: fachada, cubierta y suelo. Son la mayor superficie de la casa, así que aunque pierdan poco por metro cuadrado, suman más que nada. En un edificio anterior a los años ochenta, muchas veces sin aislamiento en cámara, es la partida grande.
  • Las ventanas. Poca superficie, pero la peor de todas por metro cuadrado. Un acristalamiento simple con carpintería de aluminio sin rotura de puente térmico pierde varias veces lo que pierde un muro.
  • La ventilación e infiltraciones. El aire que se cuela por rendijas de puertas y ventanas, cajones de persiana, huecos de instalaciones y chimeneas. Es la partida más subestimada porque no se ve.
  • Los puentes térmicos. Puntos donde la estructura atraviesa el aislamiento: frentes de forjado, pilares, contorno de ventanas, cajas de persiana. Además de perder calor, son donde aparece la condensación y el moho.

Qué arreglar primero, según lo que cuesta

Gratis o casi

  • Sellar el cajón de la persiana. Es probablemente el mejor agujero por euro invertido de toda esta guía. Un cajón sin aislar es un boquete al exterior justo encima de la ventana, y se arregla con espuma o con placas de aislamiento por unos pocos euros.
  • Burletes en puertas y ventanas. Si notas corriente con la mano en el contorno de una ventana cerrada, ahí hay una fuga permanente.
  • Bajar las persianas al anochecer. La cámara de aire entre la persiana y el cristal reduce la pérdida durante las horas más frías. En verano, funciona al revés y es igual de importante.
  • Cortinas gruesas, que añaden otra capa de aire quieto delante del cristal.
  • No tapar los radiadores con muebles o cubrerradiadores, y poner una lámina reflectante entre el radiador y la pared si esa pared da al exterior.

Inversión media

  • Cambiar las ventanas a doble acristalamiento con cámara y carpintería con rotura de puente térmico. Es una obra cara, y precisamente por eso conviene hacerla cuando ya has hecho lo barato: si sigues teniendo el cajón de la persiana abierto al exterior, habrás cambiado la ventana y mantenido el agujero.
  • Aislar la cubierta si vives en un último piso o en una casa. Es de las intervenciones con mejor relación coste-beneficio, porque el calor sube.

Obra mayor

  • Aislamiento por el exterior de la fachada, que resuelve de una vez los cerramientos y los puentes térmicos. Es una decisión de comunidad, no individual, y suele llegar cuando toca rehabilitar la fachada de todas formas: hacerlo entonces cuesta una fracción de hacerlo aparte.
  • Insuflar aislamiento en la cámara de aire desde dentro o desde fuera. Es menos invasivo que el anterior y aplicable a muchos edificios de los años sesenta y setenta.

Ventilar sin tirar el calor

Hay que ventilar, por salud y para evitar humedades. Lo que cambia el gasto es cómo. Abrir de par en par cinco o diez minutos renueva el aire de la casa sin que las paredes, los muebles y el suelo pierdan su calor, porque esas masas tardan mucho más en enfriarse que el aire. Dejar una ventana entreabierta media mañana hace lo contrario: enfría toda la estructura, y luego hay que recalentarla.

Cómo saber por dónde se te escapa a ti

  • La mano. Recorre el contorno de ventanas y puertas con la palma en un día frío. Las corrientes se notan sin instrumentos.
  • Una vela o un incienso. Acércalo a las juntas con la casa cerrada: donde la llama o el humo se desvían, hay una infiltración.
  • Las manchas. El moho o la condensación en una esquina, en el contorno de una ventana o en el frente de un forjado están señalando un puente térmico.
  • El certificado energético de tu vivienda, si lo tienes de la compra o del alquiler, ya trae un diagnóstico y una lista de mejoras recomendadas.

Y luego, el sistema

Con la casa razonablemente estanca y aislada, cualquier sistema de calefacción rinde mejor, y ahí sí que la elección del aparato marca cientos de euros de diferencia. Está enqué sistema de calefacción eléctrica sale más barato y, para la comparación concreta que más dinero mueve, enbomba de calor o radiadores.